Erase una vez, en un pueblo alejado de Persepolis, vivia una joven y hermosa mujer llamada Esther, una noche mientras dormia, su tio la desperto exaltado, ya que, en la puerta la esperaban unos soldados del rey que habian ido a buscar a las jovenes más hermosas del reino.
Una vez en el palacio, el rey al ver a la joven desde una esquina, se sorprende ante tal belleza, pero le es imposible acercarse a ella como rey, asi que se hace pasar por soldado de la corte, anhelando que aquella joven mujer caiga rendida en sus brazos, pero no le resulta nada facíl.
Hija de inmigrantes hebreos, Esther se siente sola encerrada en aquel enorme y bello palacio.
Esa misma noche, una voz la despierta con un beso suave pero cuando se despierta no ve a nadie y vuelve a dormirse.
viernes, 29 de marzo de 2013
sábado, 9 de marzo de 2013
Todo empezo, una noche gelida de invierno, en las frias calles de Rotwall, un pequeño pueblo a las afueras de Rusia.
Mientras una niña de siete años, caminaba sola por las calles con la unica compañia de su muñeca Aitana, aquella niña, se encontraba tiritando de frio, vestida con un vestido roto y calcetines agujereados, cuando entre la oscura noche aparecio una vieja mujer de nombre Amelia, al verla se quedo perpleja al ver que no se encontraba congelada ante el frio invernal que anunciaba el tiempo para toda la semana.
Con pasos lentos, Amelia, se acerco a la niña y vio como aquella niña con ojos asustados sostenia con fuerza contra su pecho a su muñeca, con gesto asustadizo.
Cuando se acerco, Amelia le pregunto, ¿Cuál es tu nombre, pequeña?. Ana, le respondio con voz temblorosa, me das la mano. Cuando Amelia, cogio la mano de Ana, noto el frio que corria por su cuerpo, como si se tratara de un tempano de hielo.
Aquella noche, Amelia, la llevo a su casa, y poco a poco se hicieron inseparables.
La noche de su vigesimo primer cumpleaños, Amelia, le compro a Ana, un colgante con las iniciales AA3, aquel colgante le encanto desde el primer momento en el que lo vio, pero, no entendia muy bien que significaba el numero 3 de la inscripcion.
Esa misma noche, Amelia murio, como no contaba con parientes proximos, todos sus bienes pasaron a manos de la bondadosa Ana, que lejos de aceptarlos en su totalidad, invirtio gran parte de ese dinero en los niños bagabundos de las calles.
Mientras una niña de siete años, caminaba sola por las calles con la unica compañia de su muñeca Aitana, aquella niña, se encontraba tiritando de frio, vestida con un vestido roto y calcetines agujereados, cuando entre la oscura noche aparecio una vieja mujer de nombre Amelia, al verla se quedo perpleja al ver que no se encontraba congelada ante el frio invernal que anunciaba el tiempo para toda la semana.
Con pasos lentos, Amelia, se acerco a la niña y vio como aquella niña con ojos asustados sostenia con fuerza contra su pecho a su muñeca, con gesto asustadizo.
Cuando se acerco, Amelia le pregunto, ¿Cuál es tu nombre, pequeña?. Ana, le respondio con voz temblorosa, me das la mano. Cuando Amelia, cogio la mano de Ana, noto el frio que corria por su cuerpo, como si se tratara de un tempano de hielo.
Aquella noche, Amelia, la llevo a su casa, y poco a poco se hicieron inseparables.
La noche de su vigesimo primer cumpleaños, Amelia, le compro a Ana, un colgante con las iniciales AA3, aquel colgante le encanto desde el primer momento en el que lo vio, pero, no entendia muy bien que significaba el numero 3 de la inscripcion.
Esa misma noche, Amelia murio, como no contaba con parientes proximos, todos sus bienes pasaron a manos de la bondadosa Ana, que lejos de aceptarlos en su totalidad, invirtio gran parte de ese dinero en los niños bagabundos de las calles.
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